Se dice: que cuando la vida florece, comienza el baile con el diablo; algunos van a su son arrastrados por emociones, haciendo lo que el instinto diga a sus corazones, sin importar si hacen daño a las personas que aman, porque tienen en su ser, esa melodía extraña. La misma que les impulsa y no les deja parar, porque seguro que esta pieza sienten deber terminar, aunque no es más que un arma, del manipulador satanás. La pista está bien caliente y las personas no sienten que se les va la vida, en este baile atros de maldades y rencillas, no logrando comprender quien es la compañía, pues se esta distraído en el compás del día a día. Los capullos gestados que no saben donde van, son almas inocentes que se dejan influenciar, por la melodía y el ritmo o el son que le toque la vida, y aunque no son almas perdidas, son vidas que quieren bailar. Cuando comienza el baile todo es bello y hermoso, afloran las emociones, se hacen presentes sonrojos; se actúa por instinto casi como anima...